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CENTRO CALIDAD DE VIDA:
IMPORTANCIA DEL EJERCICIO AERÓBICO
La Resistencia aeróbica es la capacidad de resistir la fatiga en
esfuerzos y ejercicios de larga duración e intensidad moderada. Es
un trabajo que se realiza con suficiente cantidad de oxígeno. Esta
cualidad física es conocida también como resistencia cardiorrespiratoria.
El objetivo principal del entrenamiento de la resistencia aeróbica es
adquirir una adaptación orgánica particularmente en el sistema cardiovascular.
Mejora el estado de salud general, produce descenso del peso corporal, de la
presión arterial, previene la enfermedad coronaria, previene la osteoporosis,
mantiene valores de glucemia adecuados, así como también reduce la ansiedad y
la tensión y mejora el humor (entre otros)
Para proporcionar a su sistema cardiovascular un desarrollo consistente
como para obtener beneficios significativos, se debe mantener el ejercicio
durante treinta minutos como mínimo. Tanto la duración como la intensidad del
ejercicio, se irán incrementando en forma progresiva. La intensidad puede valorarse
a través de la frecuencia cardiaca o pulso (aproximadamente debe trabajarse a un
50-60% de la frecuencia cardiaca máxima teórica, la cual se calcula restándole a
220 su edad, y realizando el cálculo porcentual con el que se eligió ejercitar.
La progresión en la duración e intensidad del ejercicio es individual, ya que
depende de múltiples factores: estado de acondicionamiento previo, presencia o no
de limitantes osteoarticulares, presencia o no de otras afecciones crónicas, etc.
Siempre es aconsejable complementar el ejercicio aeróbico con ejercicios de
estiramiento o flexibilización muscular, los cuales pueden realizarse como entrada
en calor y/o luego del trabajo aeróbico, siendo esto último fundamental ya que de
otra forma, los músculos acortados por el esfuerzo, quedan en riesgo de lesionarse.
Es muy importante ser constante con este tipo de ejercicio, practicándolo
en forma regular. La frecuencia semanal debe ser de tres a cinco veces, siendo
también progresivo su aumento. No olvide considerar que también es importante el
descanso de recuperación.
El ejercicio aeróbico es aquel que compromete grandes grupos musculares
(brazos, piernas, hombros, etc.), a fin de proponerle una exigencia suficiente al
sistema cardiovascular. Los ejemplos más comunes de este tipo de ejercicio son: caminar,
andar en bicicleta, trotar, nadar, bailar, patinar, etc.; cómo ve hay mucha variedad
que permite considerar gustos y posibilidades.
Antes de realizar cualquier ejercicio, la entrada en calor es de vital importancia
ya que prepara al individuo para la actividad. Una correcta entrada en calor permitirá
rendir más, tener menor riesgo de lesiones músculo-tendinosas, disponer de la energía
necesaria para el ejercicio, y que ésta le resulte más agradable. Una correcta entrada
en calor sería por ejemplo, realizar ejercicios a un ritmo lento y controlado, durante
cinco a diez minutos y complementar esta actividad con una moderada rutina de estiramientos
(ejercicios estáticos, sin movimientos bruscos), y movilidad articular.
Es importante la hidratación durante y después del ejercicio. Téngalo especialmente
presente cuando realice actividad a altas temperaturas.
Siempre es aconsejable, previo al inicio de una actividad física regular, que consulte
con su médico quien dispondrá la necesidad de realizar chequeos médicos previos, y de qué tipo.
Ello le permitirá valorar su acondicionamiento físico actual y asesorarlo en cuanto al tipo de
ejercicio a realizar. Por otra parte esa visita médica permitirá el despistaje y corrección de
diferentes factores de riesgo que muchas veces cursan en forma silente.
No es recomendable realizar este tipo de ejercicio sin un calzado adecuado para el mismo.
Es de gran importancia que éste sea el indicado ya que de esta manera estaremos previniendo
lesiones y mejorando la amortiguación frente al impacto del apoyo en los casos de caminatas y
trote.
También debemos prestar especial atención a la vestimenta, debe ser suelta, liviana, de
algodón y adecuada a la estación del año. No es necesario abrigarse en exceso; al contrario,
debemos estar cómodos al realizar la actividad.
Recuerde: el sedentarismo constituye uno de los factores de riesgo principales para contraer
enfermedades crónicas del tipo de las cardiovasculares, metabólicas y óseas entre otras.
Quizás el ejercicio no le garantice más vida, pero sin duda le permitirá una mejor
CALIDAD DE VIDA!
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